Introducción

El agua es la esencia de la vida y en cuanto tal, es una de las principales fuentes de biodiversidad de Castilla y León, además de uno de los más importantes agentes de modelado del paisaje.  Las Riberas y las Zonas húmedas constituyen un conjunto de ecosistemas de gran valor natural cuya conservación es de gran importancia para el mantenimiento de la vida silvestre, pero estas zonas también desempeñan muchas otras funciones ecológicas, sociales y económicas.

Esto es aún de mayor importancia para la región bio-geográfica mediterránea donde el agua es un bien escaso y precioso.  Aún cuando la mayor parte del territorio de Castilla y León está vertebrado por el río Duero y su red de afluentes, no podemos olvidar que ríos pertenecientes a otras cuencas drenan también la región. Así, el Tiétar, Alagón y Alberche vierten sus aguas a la Cuenca del Tajo, y otros cauces a las Cuencas del Ebro y del Miño que son las 4 Cuencas hidrográficas incluidas en la mencionada región mediterránea.

El Programa de Gestión y Seguimiento de Zonas Húmedas y Riberas Mediterráneas en Natura 2000: “ MedWetRivers”, financiado por el instrumento financiero de la Unión Europea para el medio ambiente LIFE, tiene por objeto contribuir a la conservación de estas zonas de gran valor natural mediante la elaboración de los instrumentos que permitan una gestión sostenible de las mismas y un seguimiento de sus valores naturales.

El Proyecto, que se desarrolla entre septiembre de 2012 y diciembre de 2018, cuenta con un presupuesto de 2.744.394 €  y una co-financiación de la UE de 1,284,376 € (46,8%).